Consejos

Margen y recargo: cómo calcular el precio de venta en la ferretería

🗓 Actualizado el 29/10/2026 | 🏷 Etiquetas: Consejos
Margen y recargo: cómo calcular el precio de venta en la ferretería

"Le pongo un 40% arriba y listo." Es la forma en que muchas ferreterías calculan sus precios, y funciona… hasta que hacés números a fin de mes y no entendés por qué ganaste menos de lo que creías. La causa casi siempre es la misma: confundir margen con recargo, y olvidarse de todo lo que pasa entre la factura del proveedor y la plata que te queda en el bolsillo.

En esta nota te explicamos la diferencia con ejemplos simples y cómo armar un precio de venta que realmente te deje ganancia.

Recargo y margen no son lo mismo

Son dos formas de medir la misma ganancia, pero sobre bases distintas:

  • Recargo (o markup): es el porcentaje que le sumás al costo. Si un artículo te cuesta $1.000 y le ponés un 40% de recargo, lo vendés a $1.400.
  • Margen: es qué porcentaje del precio de venta es ganancia. En ese mismo ejemplo ganás $400 sobre $1.400, o sea un margen del 28,6%, no del 40%.

¿Por qué importa? Porque tus gastos (alquiler, sueldos, luz, impuestos, comisiones) se pagan con un porcentaje de lo que vendés, no de lo que compraste. Si pensás "gano 40%" pero en realidad tu margen es 28,6%, todos tus cálculos quedan inflados.

La tabla que conviene tener a mano

  • Recargo 25% → margen 20%
  • Recargo 33% → margen 25%
  • Recargo 50% → margen 33%
  • Recargo 67% → margen 40%
  • Recargo 100% → margen 50%

La fórmula para pasar de uno al otro: margen = recargo ÷ (1 + recargo). Y si querés un margen determinado: precio = costo ÷ (1 − margen). Por ejemplo, para ganar un 30% de margen sobre un costo de $1.000: 1.000 ÷ 0,70 = $1.428.

Partí del costo real, no del precio de lista

El otro error clásico es calcular sobre el precio de lista del proveedor sin ajustarlo. El costo real de un artículo incluye:

  • Las bonificaciones del proveedor: muchas listas vienen con descuentos en cascada (por ejemplo 30% + 10% + 5%). Ojo: no es lo mismo que un 45% directo; aplicados uno detrás de otro dan aproximadamente un 40,1%.
  • El flete, si lo pagás vos.
  • El IVA: si sos Responsable Inscripto, trabajá con costos sin IVA y sumalo al final. Si sos monotributista, el IVA que pagás es costo y tiene que estar adentro.
  • Las roturas y mermas en productos que se dañan o se venden fraccionados (cables, caños, cadenas).

Si las listas de tus proveedores cambian seguido, te puede servir esta nota sobre cómo actualizar los precios de una ferretería con las listas de los proveedores.

Pasillo de ferretería moderna con herramientas y cajoneras de tornillería

¿Cansado de actualizar precios a mano? Automatizá tu ferretería y controlá tu caja desde el celular.

Descubrí FerreXpress

No le pongas el mismo porcentaje a todo

En una ferretería conviven artículos muy distintos, y un recargo único casi nunca es lo mejor:

  • Tornillería, bulonería y menudencias: el cliente no compara el precio de un tarugo. Admiten recargos altos y son los que más ganancia dejan.
  • Herramientas eléctricas y artículos de marca: el cliente los busca en internet antes de venir. El recargo tiene que ser más ajustado para no quedar fuera de mercado.
  • Materiales de volumen (cemento, caños, chapas): se venden por cantidad, con margen chico pero rotación alta.
  • Artículos de baja rotación: si algo se vende dos veces al año, inmoviliza plata. Ponele un margen que compense ese tiempo en la estantería.

Lo práctico es definir recargos por rubro o por proveedor, y revisar los casos especiales.

Sumá lo que te cuesta cobrar

Si cobrás con tarjeta o QR, la comisión y los plazos de acreditación se comen parte del margen. Una venta en cuotas con tarjeta puede costarte varios puntos. Algunas ferreterías manejan un precio de lista y un descuento por pago en efectivo o transferencia, así la diferencia queda clara para el cliente y para vos.

Lo mismo con la cuenta corriente: si le vendés a 30 días a un plomero, en un contexto de aumentos esa plata vale menos cuando llega. Te lo explicamos en cuenta corriente en la ferretería: cómo vender a crédito sin perder plata.

Varias listas de precios, un solo costo

Muchas ferreterías venden al público, al gremio (plomeros, electricistas, constructores) y a veces a otras ferreterías. Lo ordenado es tener un único costo por artículo y varias listas que salen de él con distinto recargo: minorista, gremio, mayorista. Así, cuando el proveedor aumenta, actualizás el costo una sola vez y todas las listas se acomodan solas.

Revisá los números todos los meses

Un precio bien calculado hoy puede quedar atrasado en semanas. Una vez por mes, mirá:

  • Qué rubros te dejan más ganancia y cuáles casi nada.
  • Qué artículos se venden mucho con margen muy bajo (ahí hay plata para recuperar).
  • Si tus gastos fijos subieron y tu margen promedio ya no alcanza para cubrirlos.

En resumen

Calculá sobre el costo real (con bonificaciones, flete y mermas), entendé la diferencia entre recargo y margen, usá porcentajes distintos según el tipo de artículo y no te olvides de lo que cuesta cobrar. Con eso, el "le pongo un 40% y listo" pasa a ser un precio que de verdad te deja ganancia.

Si querés llevar costos, listas de precios y ventas de tu ferretería en un solo lugar, podés probar gratis la demo de FerreXpress, el sistema de gestión pensado para ferreterías.